Buscar

SI TU ESCRITURA NECESITA AYUDA, ASÍ ES COMO DEBES OBTENERLA

La dolorosa lección que todos debemos aprender, tarde o temprano, es que recibir críticas sobre nuestro manuscrito puede herir profundamente. Si eres como yo, alguien que ha puesto miles de horas de esfuerzo en escribir, incluso habrás pensado más de una vez en renunciar debido a ellas.



Desarrollar una piel gruesa es esencial para lograr que nuestros escritos impacten a tantas personas como sea posible. Cuando logras desarrollarla:

  • Puedes sobreponerte al miedo de compartir tu trabajo.

  • La crítica constructiva, en realidad, te ayudará a mejorar en vez de desanimarte.

  • La retroalimentación inspira en vez de vencerte.

La pregunta entonces es: ¿Cómo lograr desarrollar esa piel gruesa? ¿Cómo pasar del terror a lo que alguien puede pensar de ti, a ser capaz de soportar págima tras página de correcciones?

Para ser honesto, aquello es imposible de conseguir. Las correcciones libres de dolor no existen. La crítica duele, es duro escuchar que algo de lo que demoramos horas en escribir, y a lo que pusimos nuestro esfuerzo, tiene algún error.

Sin embargo, es parte necesaria para alcanzar el éxito, por lo que debemos entrenarnos para no solo aguantarlo, sino también para prosperar. Y mi idea es enseñarte cómo hacerlo:


#1. No le preguntes la opinion a tus cercanos.

¿Necesitas alabanzas? ¿Quieres sentirte bien por tu trabajo? Pregúntale a tu madre qué piensa de tu manuscrito, o a tu tío favorito, o a tu pareja, ¿por qué no?

Pero, a menos que tu familia, o amigos cercanos, estén en el negocio de las editoriales, resiste al impulso de consultarles por críticas que debieran ayudarte a crecer como escritor.


#2. Aprende la diferencia entre los comentarios de un lector y los de un profesional.

Muchos te dirán que no busques criticas de NADIE fuera del negocio editorial. Yo estoy en desacuerdo. Las opiniones que un lector (otro que no sea alguien cercano a nosotros) puede ser muy valiosa. La clave está en saber el tipo de comentario que hay que buscar. Por supuesto, no quieres un concejo de alguien que no escribe ni ha escrito nada en su vida, no obstante, de un lector promedio podemos saber:

  • ¿Acaso la historia logra interesarlos?

  • ¿Qué es lo que les gusta y lo que no?

  • ¿Su atención menguó durante la lectura?

  • ¿Acaso el manuscrito los confundió?

Puede que escuchar que uno de nuestros capítulos "es aburrido" resulte doloroso, pero es justamente ese el primer paso para hacer ese mismo capítulo más convincente, más irresistible.

Las críticas honestas y penosas son, usualmente, las que nos llevan a momentos de grandes avances. Lo que me lleva al tercer concejo:


#3. Aprende a dominar el seleccionar opiniones con cortesía.

Mientras que los lectores pueden señalar nuestras debilidades, raramente están calificados para dar concejos que ayuden a mejorarlas, a pesar de creer que pueden lograrlo. Así que debes estar preparado para ignorarlos si es necesario.

Pese a sus mejores intenciones, alguien siempre estará dispuesto a ofrecer críticas que son cualquier cosa menos beneficiosas.

Por mucho que yo te insista en desarrollar esa piel gruesa y estar preparado(a) para recibir criticas fuertes, al final es tu trabajo. Tu nombre es el que va a estar en la portada de ese futuro libro. Cambiar tu forma de escribir, o no, es siempre una decisión tuya. Así que ¿cómo responder sin ser grosero o desdeñoso? Sólo debes decir: "Gracias por la crítica, y darte el tiempo para darme tu opinión."


¡Cual es la conclusión?

Pocos escritores parten con una piel gruesa, pero es algo que se puede aprender con el tiempo. No es que se vuelva más fácil, sino que tú te vuelves más fuerte, más seguro.


¡Tú puedes con esto!

El editor

35 vistas

Entradas Recientes

Ver todo
Contacto

Badajoz 100, Oficina 523

Las Condes, RM, Chile

​​

Cel: +569 9407 1770

info@edicionesursus.com

  • Black Facebook Icon
  • Black Instagram Icon
  • Black YouTube Icon

© 2019 by Ediciones Ursus SpA.